José Antonio Griñán (i), Manuel Chávez (d), expresidentes ambos de Andalucía y al lado de Chávez, Gaspar Zarrias

Manuel Chaves, José Antonio Griñán, Magdalena Alvarez, Gaspar Zarrias… Veinte años de socialismo andaluz se van a sentar en el banquillo en un juicio que puede dar al traste con la hegemonía de un partido en la comunidad autónoma más poblada de España, que ostenta el record de haber sido la única que no ha cambiado el color de sus gobernantes en los cuarenta años de democracia. Todo un régimen.

Susana Díaz, que nunca ha roto con sus antecesores aunque últimamente trata de no coincidir con ninguno de ellos en público, se juega la pérdida de ese inmenso poder. El calendario no ayuda: el macrojuicio va a alargarse al menos durante un año y su sentencia podría coincidirá con las próximas elecciones municipales y las autonómicas de Andalucía. Un factor que puede llevar a su presidenta a adelantar esta cita con las urnas si, como todos sospechan, la retransmisión de sus sesiones consigue algo que hasta ahora los socialistas han logrado impedir: que los andaluces comprendan la magnitud de la trama criminal que repartió 855 millones de euros en Expedientes de Regulación de Empleo otorgados sin apenas control, en muchos casos para beneficiar a su clientela, en bastantes para hacer ricos a enchufados que ni siquiera habían trabajado en las empresas que se beneficiaron de esas ayudas.

El juicio comenzará después de Reyes, tras los preliminares de esta semana, y a partir de enero habrá noticias diarias de los pormenores de esa trama cuyas cifras la convierten en el caso de corrupción mas importante de la historia de este país: 227 imputados, 22 ex altos cargos de la Junta, dos presidentes autonómicos, media docena de consejeros que tendrán que declarar sin esos medios de comunicación andaluces, en especial Canal Sur, tan reacios a contar lo que perjudica a su Gobierno.

Sus consecuencias políticas finales son por ahora imprevisibles, pero se puede aventurar que al PP andaluz, que ejerce la acusación popular, se le abre una nueva oportunidad de hacerse con el poder, y al PP nacional le viene de perlas que al fin se detallen los pormenores del escándalo de los ERES cuyas cifras ganan por goleada a las del caso Gürtel que también anda ya en fase judicial; que a Ciudadanos se le volverá a recordar su falta de coherencia por apoyar al gobierno heredero de esa monumental corrupción y que Pedro Sánchez y la actual dirección del PSOE no van a llorar si Susana Díaz sale, como parece que puede salir, perdiendo.

Publicado originalmente en: ABC.es

Comentarios
Cargar Más Artículos Relacionados
Cargar Más En Opinión
Los comentarios están cerrados.

Revise También

El Rugido del León Franco: la única ‘urgencia’ de Sánchez

Finalmente -y tras muchos vaivenes-, la exhumación de los restos de Franco se llevará a ca…